A la hora de diseñar la instalación eléctrica de una vivienda o de un edificio, es fundamental saber la potencia eléctrica que demandará cada vivienda. Te cuento cómo determinar el grado de electrificación de una vivienda.
En cualquier proyecto de instalaciones eléctricas, lo más habitual es comenzar con una previsión de cargas o previsión de potencia eléctrica.
¿Dónde se regula el grado de electrificación de una vivienda?
Para determinar el grado de electrificación de una vivienda (y para casi todo), consultaremos el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), más concretamente su guía de aplicación.
Para ello, lo primero que debemos conocer es cuánta potencia va a demandar nuestra vivienda (o nuestras viviendas si estamos proyectando un edificio)
En concreto, la información sobre el grado de electrificación de una vivienda lo encontraremos en la ITC-BT-10 (Instrucción Técnica Complementaria del REBT – 10).
Esa instrucción está encuadrada dentro de las llamadas Instalaciones de Enlace, aunque trate de instalaciones interiores. Está aquí porque es necesario conocer el grado de electrificación para calcular la previsión de potencia del edificio, y todas las instalaciones que alimentarán a nuestras viviendas.
¿Qué tipos de grados de electrificación existen?
Una vez dentro de la ITC-BT-10 encontraremos que existen dos posibles grados de electrificación, para una vivienda:
- Electrificación básica: es la mínima potencia necesaria para poder habitar una vivienda. Era la electrificación habitual en viviendas hace algunos (bastantes) años.
- Electrificación elevada: actualmente es la electrificación más habitual, y es la que encontrarás siempre que pretendas instalar aire acondicionado en la vivienda.
Electrificación básica en una vivienda
Como te he adelantado, no es demasiado habitual diseñar viviendas de electrificación básica, ya que hoy en día, al menos en vivienda nueva, es casi obligatorio considerar algún tipo de climatización.
Con esta potencia (o electrificación) podrás utilizar los electrodomésticos de uso común en cualquier vivienda, sin incluir aire acondicionado o secadora.
La potencia de diseño para una vivienda de electrificación básica será de 5.750 W o de 7.360 W, pero, ¿de dónde salen estos números tan raros?
Básicamente dependen del interruptor general automático (IGA) con el que diseñemos la instalación (te recuerdo que es el primer elemento de protección de tu vivienda):
- Si consideramos un IGA de 25 A, utilizando la fórmula de la potencia, P = V x I = 230V x 25A = 5.750 W.
- Si consideramos un IGA de 32 A, utilizando la fórmula de la potencia, P = V x I = 230V x 32A = 7.360 W.

Electrificación elevada en una vivienda
Siempre que nos encontremos alguno de los condicionantes siguientes en una vivienda, deberemos considerar electrificación elevada:
- Si tiene una superficie útil superior a 160 m2.
- Si está prevista la instalación de aire acondicionado.
- Si está prevista la instalación de calefacción eléctrica.
- Si está prevista la instalación de automatización o domótica o un sistema de seguridad.
- Si se va a instalar una secadora.
- Si va a haber más de 30 puntos de luz.
- Si va a haber más de 20 tomas de corriente.
- Si en baños y cocina vamos a instalar más de 6 tomas de corriente.
- Siempre que se vaya a instalar un punto de carga para un vehículo eléctrico.
En cualquiera de esos casos (que como imaginarás es casi siempre) debemos considerar electrificación elevada y calcular una potencia mínima de 9.200 W.
En este caso consideramos un IGA de 40 A y, utilizando la fórmula de la potencia, P = V x I = 230V x 40A = 9.200 W.


